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A El
Reino Unido es una monarquía parlamentaria en la que la Corona ve
atemperadas sus atribuciones por la existencia de un Parlamento, aunque,
en ausencia de constitución escrita, son viejos textos legales como el Bill
of Rights de 1689 y la relación de fuerzas existente en cada momento
quienes fijan las atribuciones de uno y otro, aunque la tendencia fue una
disminución de las prerrogativas de la Corona, en beneficio del
Parlamento y, más adelante, de los partidos políticos. Al comenzar el
siglo la Monarquía ya raramente actuaba contra la opinión del
Parlamento, aunque en teoría podía vetar las leyes aprobadas por éste y
nombrar y destituir al Primer Ministro.
-
1 El
largo reinado de Victoria (1837-1901), coincidente con el período al que
dio nombre, convirtió a la monarca en una figura familiar para sus
coetáneos, que vieron su efigie en cuadros, grabados y fotografías
reproducidos por la prensa así como en monedas y sellos, como el que
figura a la izquierda de este texto: el Penny black, el primer
sello postal del mundo, emitido en mayo de 1840. Fue una imagen que varió
a lo largo de estos más de 60 años, desde la juvenil de la
coronación y de los primeros años de matrimonio hasta la de vieja
dama de las postrimerías de su reinado
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2 A
lo largo de este extenso período el poder y la popularidad de la
monarquía no se mantuvieron constantes. El primero tendió a declinar
luego de un intento de afirmación inicial coincidente con los años del
matrimonio con el príncipe Alberto (1819-1861), cuando su esposo intentó
hacer de la Corona una fuerza por encima de los partidos, con poco
éxito. La temprana muerte de Alberto llevó a Victoria a una década
de aislamiento voluntario, casi siempre alejada de Londres, que
coincidió con el punto más bajo del prestigio de la institución
monárquica. Fuente: Robert Pearce y Roger
Stearn, Government and reform 1815-1918, Londres, Hodder &
Stoughton, 1994, p. 123
-
3 Esta ausencia de la
vida pública, la poco ejemplar vida del heredero, el príncipe de
Gales, y la implantación de la República en Francia (1870) dieron
pie a que se llegase a cuestionar la utilidad de una monarquía que
resultaba cara de mantener y a que se alzasen voces, como la del
diputado radical Charles Dilke (discurso en Newcastle, noviembre de
1871), en defensa de la república. Es en este contexto en el que hay
que entender los comentarios que despertó la relación, quizás
simplemente afectuosa, de Victoria con un antiguo sirviente escocés,
John Brown (1826-1883), a la que alude la caricatura adjunta,
aparecida en agosto de 1867 en The Tomahawk. Brown figura con atuendo típico escocés apoyándose en un
trono vacío, desdeñoso de la actitud poco amistosa de la nación británica,
simbolizada en la figura del león. Fuente: Robert Pearce y Roger
Stearn, Government and reform 1815-1918, p. 110
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4 La mayor popularidad de la monarquía
se alcanzó en el último tercio del reinado de Victoria, gracias sobre
todo a la hábil asociación que Disraeli hizo de monarquía e imperio,
culminada con la concesión a la reina de la corona imperial de la
India. Los sucesivos jubileos con motivo de los cincuenta (1887) y
sesenta (1897) años del acceso de Victoria al trono hicieron familiar
la figura de una anciana monarca, convertida en símbolo de toda una
época. La imagen de la izquierda, aparecida en la revista satírica
Punch (15 abril 1876), escenifica el "intercambio de
regalos" que se produjo en 1876, cuando la reina, coronada
emperatriz de la India, otorgó a Disraeli el título de conde de
Beaconsfield. Fuente: C.C. Eldridge, Disraeli and the rise of a
New Imperialism, Cardiff, University of Wales Press, 1996, portada
-
5 El escritor e intelectual
postvictoriano Lytton Strachey (1880-1932), representado aquí a los 37
años por Roger Fry, publicó en 1921 una biografía de
la reina (Queen Victoria) de mayor valor literario que histórico,
aunque el tratamiento de la reina parece corresponderse con la
realidad: una persona de formación y capacidades limitadas, con
gustos y opiniones conservadoras y dependiente de la más destacada
personalidad de su marido. Hay versión electrónica de la obra en Historical
Text Archive
En los siguientes lugares
hay una pequeña selección de imágenes de la reina y su familia,
acompañada de su biografía:
-
The
Life and Time of Queen Victoria es una sección de Victoria
Station
-
The British Monarchy es la web
oficial de la Corona británica
-
En esta página de la Victorian Web se ofrece una
biografía de la reina y desde ella se accede a una colección
de imágenes pictóricas de Victoria y su entorno
-
Queen Victoria, una página de Spartacus,
incluye también bibliografía sobre la reina
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B Las
décadas centrales de la época victoriana fueron las de mayor poder del
Parlamento. La monumental reconstrucción del edificio que lo albergaba
tras el incendio que lo destruyó en 1834, es un símbolo del mayor poder
adquirido por esta institución en principio destinada a asegurar las
libertades británicas frente a las intrusiones de la corona y que, con el
retroceso de la influencia de ésta, había afirmado su poder legislativo
y gobernaba conjuntamente con el ejecutivo, en manos del Primer Ministro y
su gabinete.
-
1 El
pensador político Walter Bagehot señaló en
The
English Constitution esta colaboración entre ambos poderes como
un rasgo característico de la constitución inglesa y el secreto de
su buen funcionamiento. Pero en la época en la que aparecía la obra de
Bagehot (1867) estaban a punto de quedar atrás los mejores días del
Parlamento. Pulsando la pantalla de la izquierda se accede a unos
pasajes del texto de Bagehot. Fuente: Walter Bagehot, The English
Constitution, 2ª ed., 1873, pp. 48-50
-
2 En el último tramo de
la época victoriana la consolidación de los partidos políticos y la
mayor participación popular en las elecciones disminuyeron el
protagonismo del Parlamento en la vida política. Al mismo tiempo, la
Cámara de los Lores iba cediendo importancia ante la electiva Cámara de
los Comunes y se convertía en el refugio de las posiciones más
conservadoras. A la izquierda, la Cámara de los Comunes a la vuelta de
las primeras elecciones celebradas de acuerdo con la ley de reforma de
1832, según pintura de George Hayter (1833), poco antes del incendio que
destruyó el Parlamento (1834). Fuente: The Cambridge Historical
Encyclopedia of Great Britain and Ireland, Cambridge, CUP, 1985, p. 251
Hay información sobre el origen y características de
ambas cámaras en sendas páginas de la web Spartacus:
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House of Lords
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House of Commons
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C La
afirmación de los partidos políticos se produjo bajo el impulso de las
sucesivas reformas parlamentarias que hicieron necesaria una adaptación
de aquellos a las nuevas exigencias de un electorado más amplio al que
había que acceder y convencer. Tales reformas ampliaron el número de
electores y mejoraron la limpieza de la contienda electoral. Pero los
avances hacia una mayor representatividad fueron lentos e incompletos. Los
siguientes materiales aportan información sobre las características de
estas reformas:
-
1 Crecimiento
del electorado, 1831-1886. La sucesiva aprobación de las leyes de
reforma parlamentaria de 1832, 1867 y 1884-85 posibilitaron un fuerte aumento de
las personas con derecho a voto, pero todavía muy lejos de la
generalización del sufragio: al término de la tercera de dichas
reformas el porcentaje de población adulta con derecho a voto no
llegaba al 30% y la totalidad de las mujeres estaba excluida.
Fuente: T. A. Jenkins, Parliament, party and politics in
Victorian Britain, Manchester, Manchester University Press, 1996, p. 90; C.
Cook y J. Stevenson, The Longman handbook of modern British history, p.
62
-
2 Sumario de las
disposiciones sobre reforma parlamentaria, 1867-1918. Las leyes de
1867 y 1884-85 no fueron las únicas medidas adoptadas. Las
disposiciones de 1872 (Ballot Act) y de 1883 (Corrupt and
Illegal Practices Prevention Act) supusieron pasos importantes en
el establecimiento de la limpieza del proceso electoral al imponer,
respectivamente, el voto secreto y un máximo de gastos por candidato.
La extensión del sufragio hacia los trabajadores urbanos cualificados
acordada en la ley de 1867 se hizo extensiva en 1884 a los
trabajadores agrícolas y mineros que habitaban en los condados. Un
año más tarde se aprobó una redistribución de las
circunscripciones electorales, que acabó con la sobrerrepresentación
del suroeste de Inglaterra y dividió las demarcaciones urbanas en
circunscripciones de un único escaño. Pero no fue hasta el término
de la Primera Guerra Mundial cuando consiguió el voto el casi 40% de
varones adultos que todavía estaban excluidos de él y la totalidad
de las mujeres mayores de 30 años. Fuente:
Pearce y Stearn, Government and reform, p. 78
Parliamentary Reform: 1750-1900 es una
sección de Spartacus en la se describen brevemente las medidas
posteriores a la ley de 1832 y se trazan los perfiles biográficos de sus
principales protagonistas
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D La
reforma de 1867 se debió al oportunismo conservador, que hizo suya la
bandera de una moderada reforma inicialmente propuesta por los liberales y
frustrada por la oposición interna de un sector de este partido. El
resultado, un voto más extendido que el previsto en principio por unos y
otros, no supuso el terremoto temido por sus opositores. La medida tampoco
dio a los conservadores los réditos políticos que esperaban en forma de
nuevos votantes agradecidos al partido que la había hecho aprobar.
-
1 El proyecto de
reforma del Parlamento llegó a la Cámara de los Comunes (1866) por
iniciativa de los políticos liberales que, como Gladstone,
consideraban que los trabajadores de las clases 'respetables' se
habían hecho acreedores al voto por su buena conducta. Pero aunque la
muerte de Palmerston (1865) había abierto la posibilidad de la
reforma, subsistían dentro del partido reductos contrarios a ella,
que la hicieron fracasar al unir sus votos a los de la oposición tory.
Robert Lowe (1811-1892) fue uno de los portavoces de este grupo (los adullamites). Discurso de Robert Lowe en la
Cámara de los Comunes (1866). Fuente: Eric
Evans, The birth of modern Britain 1780-1914, Londres, Longman, 1997,
p. 202
-
2 Crecimiento
del electorado en el Reino Unido, 1866-1868. La reforma de 1867,
planteada inicialmente en términos de una modesta ampliación del
voto (400.000 personas) al sector más acomodado de los trabajadores,
fue más allá de las previsiones de sus proponentes liberales y de los
conservadores que finalmente la hicieron suya. De todas formas, el
incremento de más del 80% del número de nuevos votantes
(principalmente sectores obreros cualificados) estuvo acompañado de
cláusulas que impidieron el acceso al voto de un amplio sector de la
población trabajadora: en las ciudades, para poder votar era
necesario estar en posesión de
vivienda propia o ser inquilino de una vivienda de renta superior a
las 10 libras anuales, además de tener un año de residencia en el
mismo domicilio. Las dos terceras partes de los varones adultos
ingleses, galeses y escoceses (y más del 80% de los irlandeses), así
como todas las mujeres, siguieron sin derecho a voto. Fuente:
Catherine Hall, Keith McClelland y Jane Rendall, Defining the victorian
nation. Class, race, gender and the Reform Act of 1867, Cambridge, CUP,
2000, p. 244
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3 Como muestra
esta caricatura de 1868, la reforma de 1867 no acabó con las
prácticas electorales poco limpias: la subsistencia del voto secreto
y la inexistencia de un límite a la cantidad de dinero que un
candidato podía gastar en las elecciones podían conducir a
situaciones como la denunciada aquí: el candidato conservador W.H.
Smith, hace salir en manifestación a sus empleados, que portan
pancartas en alabanza de su patrón. Fuente: Annette Mayer, The
growth of democracy in Britain, Londres, Hodder & Stoughton, 1999, p. 56
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E La
nueva situación creada por las reformas parlamentarias de 1832 y 1867
(aumento del número de votantes, mayor limpieza del voto) impulsó la
transformación de los poco articulados grupos políticos existentes,
necesitados de una organización permanente para elaborar programas y
difundirlos y de unas plataformas de captación del voto y de
movilización de los votantes. Los
antiguos tories y whigs se fueron convirtiendo en los partidos Conservador
y Liberal, con una organización y un programa del que hasta entonces
habían carecido, y sentando las bases de un bipartidismo que se vio
favorecido por un sistema electoral que, al establecer demarcaciones
electorales con pocos escaños cada una (y, desde 1885, con un único
escaño), restaba posibilidades de consolidación a terceros partidos, a no
ser que tuviesen una sólida implantación territorial en un área
determinada (como fue el caso del Partido Irlandés).
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1 Los tories, que partían con la desventaja de haberse
opuesto a la reforma de 1832, fueron quienes primero iniciaron el camino
de la adaptación a los nuevos tiempos: el manifiesto de Tamworth,
localidad de la que era originario su redactor, Robert Peel, supuso
la adopción de una plataforma de gobierno moderado que asumía la ley de
1832. El que en adelante se conocerá como Partido Conservador se
identificará con las causas de la Iglesia Anglicana, la Corona, la
defensa de los intereses de la tierra (aunque aceptará el hecho
consumado de la abolición del proteccionismo ya en la década de
1850), así como del Imperio y de la unidad territorial y de la
supremacía de Inglaterra. Pulsando la pantalla de la izquierda se accede al texto traducido
del Manifiesto. Fuente: Richard Salter, Peel, Gladstone and Disraeli,
Londres, Macmillan, 1991 p. 32
-
2 El siguiente
paso en la organización del Partido Conservador se produjo en torno a
1870, con la creación primero de la National Union of Conservative
and Constitutional Associations (1867), que establecieron una red
local de apoyo a los candidatos y propaganda conservadora (que en 1873
contaba con cerca de 500 asociaciones), seguida de
la fundación del Conservative Central Office (1870), autoridad
central encargada de la selección de candidatos, manejo de los fondos
del partido y difusión de los discursos de los políticos
conservadores. Mucha de esta labor organizativa conservadora se debió
al impulso de John Gorst. Fuente:
Salter, Peel, Gladstone and Disraeli, p. 40-41
-
3 El Partido
Liberal se cohesionó y organizó más tardíamente. Los tres sectores
principales que acabarán componiéndolo --la aristocracia whig, el
grupo radical y los seguidores de Peel, escindidos a su vez del
Partido Conservador-- fueron convergiendo en la década de 1850 en
torno a un ideario de defensa de las libertades (religiosas,
económicas y políticas), restricción de gastos y menor centralidad
de lo inglés. La organización del partido vino de la mano de Joseph
Chamberlain y la creación de la National Federal Association
(1877), organismo en el que el antiguo alcalde y miembro del
Parlamento por Birmingham extendió a todo el país el modelo de
asambleas participativas locales existente entre los liberales de su
ciudad. Fuente: Proceedings
attending the formation of the National Liberal Federation of Liberal
Associations, reproducido en Paul Adelman, Gladstone, Disraeli and later victorian
politics,
Londres, Longman, 1983, pp. 90-91
Tres lugares en la red informan sobre el partido
Conservador:
-
Sobre los primeros tiempos del partido Conservador, es útil esta sección
de la Peel Web de Marjorie Bloy
-
La
misma Marjorie Bloy es autora de la página dedicada al partido
Conservador en la Victorian Web
-
The Conservative Party in the Nineteenth
Century es el título de un artículo de David Dutton sobre este tema,
aparecido en la revista electrónica New Perspective (vol 1, n
2, december 1996). Se accede a este artículo pulsando
la pantalla de la izquierda. El icono adjunto conduce a la revista
La información sobre el
partido Liberal es más escasa:
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F Los
orígenes sociales de tories/conservadores y de whigs/liberales fueron
similares en un primer momento: mayoritariamente aristocráticos en ambos
casos. Con el tiempo, el componente aristocrático tendió a disminuir en
los dos partidos, aunque esta disminución se produjo más rápidamente
entre los liberales que entre los conservadores. Los siguientes cuadros
proporcionan información:
-
1 Procedencia
social de los miembros del Parlamento: partido Conservador (1868-1900)
y partido Liberal (1859-1914). Las reformas de 1867 y 1884-85 no
pusieron fin a la presencia importante (y en muchos casos mayoritaria)
de aristócratas en la Cámara electiva del Parlamento, aunque
también es cierto que dicha presencia tendió a descender en el
último tercio de siglo y lo hizo más rápidamente entre los
liberales, en beneficio sobre todo de los hombres de negocios. Fuente: elaboración propia
-
2 Composición
social de los gabinetes, 1868-1914. Se observa, en comparación con lo
ocurrido en el Parlamento, una más fuerte y persistente presencia del
elemento aristocrático en los equipos ministeriales, tanto de
gobiernos conservadores como liberales. Hasta el gobierno conservador
formado en 1895 por Salisbury los aristócratas no
dejan de estar en mayoría. La presencia trabajadora, testimonial, se
produce ya en gobiernos liberales que cuentan con el apoyo laborista.
Fuente: J.F.C. Harrison, Late Victorian Britain 1875-1901, Londres, Fontana,
1900, p. 32
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G El
tercio de siglo que transcurrió entre la aprobación de la primera
reforma parlamentaria (1832) y la segunda (1867) fue un período en el que
los éxitos electorales se los adjudicaron casi siempre los whigs/liberales,
que gobernaron la mayor parte de estos años. Aunque los tories
consiguieron bajo la dirección de Peel sacarse la incómoda etiqueta de
partido opuesto a la reforma (1834) y acceder al gobierno (1841), la
división del partido en 1846 dio paso a una larga presencia de los whigs
y sus aliados, que acabaron fusionándose en el Partido Liberal.
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1 Resultados de
las elecciones parlamentarias, 1832-1865. Los liberales consiguen
mayoría de escaños en 7 de las 9 elecciones celebradas bajo la ley
de 1832, un predominio todavía mayor en porcentajes de voto (mayoría
absoluta en todas las elecciones excepto en 1841). La franja céltica
(Escocia, Gales e Irlanda) y las ciudades son las claves de los
triunfos liberales, que hallan entre la burguesía, la disidencia
religiosa y los descontentos del nacionalismo inglés de los
conservadores las principales bolsas de voto. Fuente: Chris Cook,
Britain in the Nineteenth Century 1815-1914, Londres, Longman, 1999,
pp. 95 y 100
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2 Gobiernos,
1830-1868. La presencia conservadora en estos años es episódica,
excepto durante el mandato de Peel (1841-46). El triunfo conservador
en 1841 fue posible por la reorganización del partido y el abandono
de la etiqueta antirreformista, junto a una decidida política de
apoyo a la Iglesia anglicana, al tiempo que los whigs malbarataban el
rédito obtenido en 1832 con la pérdida del impuso reformista, para
desengaño de los sectores radicales que les habían apoyado. La
quiebra conservadora en 1846, que dio paso a un nuevo período de
hegemonía liberal, se produjo por la resistencia de los sectores más
tradicionales del partido conservador a la política más abierta (en
busca del acercamiento a la burguesía) de Peel, en especial a las
medidas de liberalización del comercio, incremento de los impuestos y
abolición de la ley de cereales (1846). La aprobación de esta medida
forzó la dimisión de Peel y su abandono de las filas conservadoras. Fuente: elaboración propia
La sección Political Parties and Government Legislation, de Spartacus,
contiene estadísticas de las elecciones en las que se incluye el número
y el porcentaje de votos obtenidos por cada partido |
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H Las
dos figuras políticas más importantes de este segundo tercio de siglo
fueron Peel por los conservadores y Palmerston del lado liberal. Ambos
desempeñaron durante bastante tiempo puestos de responsabilidad política
antes de acceder al cargo de Premier y ambos marcaron con su
personalidad la trayectoria futura de sus partidos, aunque la impronta
dejada por Palmerston resulto a la postre más trascendente para la
consolidación de la opción liberal que el esfuerzo de Peel por centrar a
su partido.
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1 Cronología
de Robert Peel (1788-1850). La larga trayectoria política de Peel
transcurrió siempre dentro de las filas del torismo, cuyos principios
esenciales (la defensa de la aristocracia y de la Iglesia anglicana)
sostuvo desde los inicios de su carrera. El propio comienzo de esta
carrera (el acceso al Parlamento a través de un burgo podrido
irlandés) no es ajeno a las prácticas de la época, aunque ya
resulta menos habitual el origen no aristocrático del futuro
líder tory (su padre, también tory, era un fabricante de algodón de
Lancashire), rasgo que comparte con la otra gran figura conservadora
del período victoriano, Disraeli. Varias etapas jalonan la
trayectoria de Peel previa al acceso al cargo de Primer Ministro: su
paso, todavía muy joven, por la Secretaría de Irlanda (1812-18),
cuyo ejercicio le puso en contacto con la realidad de la isla sin
modificar sus planteamientos unionistas; el desempeño del Ministerio
del Interior (1821-27 y 1828-30), desde el que sacó adelante la
creación de una policía urbana profesionalizada (1829), y su
influencia (aunque no dirección) en el partido tras la crisis de la
reforma (1832), cuya travesía hacia la recuperación del apoyo de los
electores contribuyó a acortar al asumir la irrevocabilidad de la
nueva ley parlamentaria
-
2 Una
descripción de Peel en 1834. Como este testimonio de un observador no
tory indica, Peel estaba a punto de recoger los frutos sembrados: sus
cualidades como parlamentario eran unánimemente reconocidas y su
propio partido iba a aceptarle como líder este mismo año, cuando
también asumió el puesto de Primer Ministro brevemente. Pero fue en
1841 cuando el triunfo conservador en las urnas le permitió ejercer
el poder durante casi cinco años, durante los cuales procuró
desarrollar una política que, sin renunciar a los intereses básicos
del torismo, pudiese atraerse los votos de la burguesía,
política que fue inaceptable para el grueso de los votantes
conservadores que le habían llevado al poder. Fuente: The
Greville Memoirs, 22-2-1834. Reproducido en Paul Adelman, Peel
and the Conservative Party 1830-1850, Londres, Longman, 1990, pp.
103-104
-
3
Cronología de lord Palmerston (1784-1865). Una constante en la vida
política de Palmerston, iniciada dentro del torismo, es su
dedicación a los asuntos internacionales, dedicación que prosiguió
a partir de 1830 integrado en gabinetes whigs y, desde 1855,
presidiéndolos. Otra característica de su biografía es la tardía
consolidación como personalidad de primera fila de este aristócrata
de talante independiente y poco grato a la pareja real. Sin embargo,
primero como Ministro de Asuntos Exteriores y, ya septuagenario, como
Primer Ministro, consiguió alcanzar una gran popularidad entre la
población británica y cohesionar a su propio partido. Al éxito de
Palmerston colaboraron, además del cultivo de su propia imagen con la
ayuda de la prensa, la situación de bonanza económica, que permitió
compaginar un aumento de los gastos (principalmente de defensa) con la
reducción de algunos impuestos y una activa política exterior en
defensa de los intereses británicos, elementos que ocultaron el poco
interés mostrado por la reformas internas, en especial por la reforma
parlamentaria y la mejora de la condición de los trabajadores. Fuente:
elaboración propia
-
4 Palmerston
y la defensa de los intereses británicos. Palmerston dirigió la
política exterior según las líneas marcadas una generación antes
por Canning, a quien había servido en los inicios de su carrera:
defensa de la libertad de acción británica en Europa y apoyo a la
causa de las libertades en la medida en que éstas coincidían con sus
intereses como potencia. Esta política, que en algunos casos supuso
el apoyo a los nacientes nacionalismos europeos, en otros consistió
simplemente en la imposición de los dictados británicos amparándose
en la fuerza. Así sucedió en el asunto conocido como "Don
Pacífico" (1850), en el que el gobierno griego fue obligado a
indemnizar al ciudadano de este nombre, nacido en Gibraltar, bajo la
amenaza de las cañoneras británicas. El discurso pronunciado
por Palmerston en la Cámara de los Comunes para justificar la
actuación del gobierno es un ejemplo del recurso a la retórica
liberal y al sentimiento de pertenecer a una gran potencia empleados
con frecuencia por Palmerston. Fuente: Discurso de Palmerston
(junio 1850). Reproducido por Richard Brown y Christophe Daniels, Nineteenth-Century
Britain, Londres, Macmillan, 1980, p. 77
Entre los
lugares con información sobre ambos políticos destacan los siguientes:
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La página Timeline
of Sir Robert Peel de la Peel Web de Marjorie Bloy contiene
una cronología de Peel, con hipervínculos a los acontecimientos
relacionados con su carrera política
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Spartacus
ofrece en la sección Prime Ministers de su Encyclopaedia of
British History una biografía de lord Palmerston, con
bibliografía
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I El
período entre 1868, con las primeras elecciones celebradas bajo la nueva
reforma electoral de 1867, y el final de la época victoriana supuso la
alternancia de liberales y conservadores en el poder, aunque en
proporciones diferentes antes y después de 1886: en un primer momento
fueron los liberales quienes gobernaron la mayor parte del tiempo para, a
partir de 1886, dejar paso a una casi constante hegemonía conservadora.
Los dos cuadros siguientes ofrecen los resultados electorales y la
formación de los gobiernos:
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1 Resultados de
las elecciones parlamentarias, 1868-1900. Estos resultados muestran la
existencia de dos momentos claramente diferenciados, tanto si
atendemos a los escaños como, sobre todo, si lo que tenemos en cuenta
son los porcentajes de voto obtenidos por liberales y conservadores.
El primer momento (1868-85) es de hegemonía del Partido Liberal, que
capta la mayoría de los nuevos electores creados por la ley de 1867,
hegemonía que mantiene a pesar de la pérdida de parte de la franja
céltica tras la creación en 1874 de un partido nacionalista
irlandés. El segundo momento (desde 1886 hasta la derrota electoral
de 1906) es de
predominio del Partido Conservador, que se beneficia del viraje hacia
la derecha de la burguesía y de la ruptura en 1886 del Partido
Liberal. Fuente: Chris Cook,
Britain in the Nineteenth Century 1815-1914, Londres, Longman, 1999,
pp. 95 y 100
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2 Gobiernos,
1868-1902. Liberales y Conservadores se turnan al frente de gobiernos
de uno y otro partido (en el caso conservador, en coalición con los
Liberal Unionistas desde 1895) en los 37 años que trascurren desde
diciembre de 1868 hasta enero de 1906, aunque repartidos de forma
desigual: durante la primera mitad del período (hasta 1886) el
gobierno liberal es mayoritario, mientras que a partir de 1886 la
presencia conservadora es casi constante. La clave en este cambio de
fortunas radica en la ruptura del Partido Liberal en 1886, a
propósito de la concesión de la autonomía a Irlanda, aunque
circunstancias menos puntuales como la tendencia a la derechización
de la burguesía y la difícil sucesión de Gladstone también obraron
en favor del establecimiento de una etapa de hegemonía conservadora.
Fuente: elaboración propia
La sección Political Parties and Government Legislation, de Spartacus,
contiene estadísticas de las elecciones en las que se incluye el número
y el porcentaje de votos obtenidos por cada partido |

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J Disraeli
fue la personalidad más relevante del Partido Conservador desde los
tiempos de Peel. Pese a su origen atípico (era nieto de un comerciante
judío), supo pilotar su partido desde la década de 1850 hasta su muerte
en 1881,
combinando los principios conservadores (anglicanismo y defensa de la
Corona) con la práctica de un reformismo social moderado y de una activa
política imperial que pretendía captar el apoyo de los nuevos votantes.
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1 Cronología de
Benjamin Disraeli. Este importante político conservador fue
contemporáneo y rival político de Gladstone, lo que ha invitado a la
comparación entre uno y otro, aunque no conviene exagerar la
contraposición entre ambas personalidades políticas.
Disraeli fue un político pragmático, oportunista y hábil en la
maniobra parlamentaria, aunque no carente de principios: los del
conservadurismo que contribuyó a redefinir. A través de esta
cronología puede observarse su tardía dedicación plena a la
política, tras un período de diletantismo en el que combinó la
actividad literaria con una vida aventurera, y su capacidad de
aprovechamiento de las circunstancias para abrirse paso dentro de su
partido y en el camino hacia el gobierno. Cuando alcanzó éste de
manera estable intentó sentar las bases de una duradera hegemonía
conservadora combinando la reforma social (leyes de alcance limitado
sobre intervención urbanística en áreas degradas de las ciudades y
sobre establecimiento de controles sanitarios; legalización de los
piquetes pacíficos, equiparación legal de patronos y obreros en caso
de ruptura de contrato laboral) con una política exterior de corte
palmerstoniano, aunque en su caso sin revestirla de la defensa de los
principios liberales y nacionalistas y sin contar con un contexto tan
propicio como el del líder liberal. Fuente: elaboración propia
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2 Pulsando la pantalla de la izquierda se accede al texto traducido del
discurso pronunciado por Disraeli en el Crystal Palace (24 junio 1872), en el que
expone las líneas de lo que será su acción de gobierno:
fortalecimiento de las instituciones tradicionales (religión
anglicana, Corona), en la línea de los clásicos principios
conservadores, pero también atención al mantenimiento del Imperio y
mejora de la condición del pueblo. Con este programa el partido
Conservador se prepara para suceder a los liberales. Fuente: T. E. Kebbel
(ed.), Selected Speeches of
the Earl of Beaconsfield, 1982, pp. 23-25, 529, 532 y 534-535. Reproducido
en Salter, Peel, Gladstone and Disraeli, pp. 41-42
Hay varios puntos en la red con información sobre
Disraeli. A tener en
cuenta:
-
Benjamin Disraeli. Es una sección
de la Victorian Web en la que se agrupan los materiales sobre
este político y, también, escritor británico
-
Benjamin Disraeli.
Spartacus
ofrece su biografía en la sección Prime Ministers de su Encyclopaedia of
British History
-
Benjamin Disraeli (1804-1881). Esta
página de M. Matsuoka incluye una cronología y enlaces con otros
lugares de interés sobre el tema
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K Gladstone,
todavía en mayor medida que Disraeli en el campo conservador, fue una
figura clave en las filas liberales, hasta el punto de comprometer con su
longevidad la necesaria renovación de su partido. Encarnó los principios del
liberalismo (defensa del libre comercio, de las libertades civiles y
religiosas, control del gasto público) y los revistió de un tono
moral que resultó atractivo a amplios sectores de las clases medias y de la
población trabajadora. En nombre de estos principios realizó una eficaz
crítica del oportunismo de Disraeli en Europa y en las colonias.
-
1 Cronología
de William Ewart Gladstone. Como en el caso de su antagonista
Disraeli, inició su carrera política desde unos planteamientos
distintos de los que acabarían siendo los característicos de su
larga trayectoria como líder carismático del liberalismo: en su
caso, desde las posiciones tories intransigentes con la reforma y con
la libertad religiosa, para ir evolucionando de la mano de Peel hacia
posturas más tolerantes y acabar convertido en defensor de la reforma
parlamentaria y la libertad religiosa, lo que le atrajo simpatías del
sector radical de su partido, así como de la concesión de plenos
derechos políticos a Irlanda, opción que provocó la ruptura en las
filas liberales. Hombre profundamente religioso, revistió sus
opciones políticas de una dimensión moral, aunque no fue
especialmente receptivo a las reivindicaciones sociales de la mayoría
de sus gobernados. Su longevidad en el poder demuestra el ascendiente
dentro de su partido y la popularidad entre la población, que sus dotes oratorias y uso de la
propaganda contribuyeron a incrementar, pero también es un indicador
de la crisis que atravesó el Partido Liberal tras la ruptura de 1886
y la dificultad para encontrarle un sucesor. Fuente: elaboración propia
-
2 Discurso
de Glastone sobre las atrocidades en Bulgaria (1876). La sangrienta
represión por el ejército turco de una insurrección en Bulgaria,
territorio cuyos habitantes eran cristianos ortodoxos, dio pie a la
denuncia de Gladstone del comportamiento del ejecutivo británico,
interesado en el apoyo al régimen turco porque resultaba una barrera
a la expansión rusa por el Mediterráneo, que pondría en peligro la
conexión británica con la India. El impacto de la denuncia de
Gladstone, mayor en áreas donde la implantación disidente era
importante, se vio contrarrestado por el atractivo que suscitaba entre
amplios sectores de la población británica la política
gubernamental de enérgica oposición a Rusia. Fuente:
W.E.Gladstone, Bulgarian
Horrors and the Question of the East, 1876, pp. 16-17 y 24-25. Reproducido
en Salter, Peel, Gladstone and Disraeli, pp. 86-87
-
3 Primer
discurso de Gladstone en la campaña de Midlothian (1879). La gira de
Gladstone por esta relativamente remota demarcación escocesa le
sirvió para denunciar la política exterior y colonial carente de
principios morales que desarrollaba el gobierno de Disraeli. El lugar
escogido para esta denuncia cobra sentido si se tiene en cuenta las
mejoras en las transmisiones telegráficas que hacían posible la
difusión en la prensa de todo el país de los discursos pronunciados
un día antes. Gladstone fue el primer político que supo sacar
partido de las nuevas técnicas de comunicación de masas. Fuente:
W.E.Gladstone, Political Speeches in Scotland (1880), pp. 48-50.
Reproducido en Salter, Peel, Gladstone and Disraeli, p. 92
E.J. Feuchtwanger, especialista en historia política de la época victoriana,
es autor de un artículo sobre Gladstone, publicado en la revista
electrónica New Perspective
(vol 2, n.1, september 1996). Se accede a una copia de este artículo pulsando
la pantalla de la izquierda. El icono adjunto conduce a la revista También
hay breves perfiles biográficos de Gladstone en:
-
William Gladstone está incluido en Spartacus,
en la sección Prime Ministers de su Encyclopaedia of
British History. Contiene bibliografía
-
La Victorian Web en su sección Political
History incluye una cronología de Gladstone, a cargo de Marjorie Bloy
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L Irlanda
fue un tema de constante preocupación para los gobiernos de esta época.
La situación de la isla era de supeditación económica, religiosa y
política a Gran Bretaña: la propiedad de la tierra estaba en gran medida
en manos de terratenientes británicos, la religión oficial era la
Anglicana, pese a ser el catolicismo el credo de la mayoría de la
población, y sus habitantes carecían de un
órgano de representación propio, tras la abolición del Parlamento irlandés en 1800 como
represalia por la insurrección de 1798. Los siguientes gráficos ilustran la
situación de la propiedad de la tierra y la distribución de las creencias religiosas en la
isla:
-
1 Cronología de
Irlanda, 1798-1903. A través de esta cronología se percibe la
paulatina desaparición de la discriminación religiosa y social que
pesaba sobre buena parte de la población irlandesa, campesina y
católica, desaparición lograda a través de unas conflictivas
relaciones con las autoridades británicas, y la persistencia de la
discriminación política a pesar de los esfuerzos pacificadores de
los últimos gobiernos liberales presididos por Gladstone y de los
repetidos intentos, por cauces pacíficos o violentos, de los
nacionalistas irlandeses
-
2 Evolución de
la propiedad de la tierra bajo control de protestantes y católicos,
siglos XVI-XVIII: se observa el trasvase de propiedad en
favor de la minoría protestante, en buena parte terratenientes
británicos que se hicieron con la mayoría de la tierra durante los
años que siguieron a la sangrienta reconquista de la isla por las
tropas de Cromwell a mediados del siglo XVII. Fuente: Ruth Dudley
Edwards, An Atlas of Irish History, Londres, Methuen, 1981, p.
166
-
3 Arrendatarios
y trabajadores agrícolas en Irlanda antes del hambre. La mayor parte
de la población agrícola irlandesa estaba constituida por
trabajadores sin tierra o minúsculos cultivadores (cottiers),
que simultaneaban el cultivo de su parcela, con frecuencia en
subarriendo, con el trabajo para los granjeros que les habían cedido
la minúscula explotación. Sólo una parte pequeña de estos
granjeros disponía de tierras en arriendo de suficiente extensión
como para poder vivir al abrigo de dificultades económicas. En la
cúspide, una o dos decenas de miles de propietarios de muy diversa
entidad eran los dueños de la tierra. Fuente: K. Theodore Hoppen,
Ireland since 1800: conflict and conformity, Londres, Longman, 1989,
p. 38
-
4 Distribución
de las religiones, por provincias (1861). Excepto en la provincia de
Ulster, donde la inmigración escocesa había alimentado una
importante implantación de la Iglesia presbiteriana, el catolicismo
constituía una presencia abrumadora: un 75 % en el total de la
isla en 1861 y un 80% en 1834, antes de que el hambre acabara, por
muerte o emigración, con parte de la población rural católica. A
pesar de su condición mayoritaria, los católicos estuvieron
obligados hasta 1869 a sostener económicamente a la minoritaria
Iglesia de Irlanda, el nombre recibido por la Iglesia anglicana en la
isla, y no consiguieron ser admitidos en el Parlamento de Londres
hasta 1829. El clero católico ejerció una creciente
influencia social y política entre sus fieles, favoreciendo las
opciones nacionalistas moderadas. Fuente: Ruth Dudley Edwards, An Atlas of Irish History, p. 128
Un buen lugar para la historia de Irlanda es irelandstory.
Se acompaña de secciones que estudian con detalle algunos episodios y un
apartado de mapas históricos
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2 |
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M El nacionalismo irlandés en
las décadas que transcurrieron entre la ley de Unión (1800) y la
aparición de la Gran Hambre fue predominantemente moderado y tuvo en el
abogado y hacendado católico Daniel O'Connell su principal protagonista, quien
consiguió forzar la abolición de la ley que impedía a los católicos
ser parlamentarios (1829) y desde su puesto en el Parlamento de Londres luchó sin éxito en favor de la
devolución del Parlamento a Irlanda y de la concesión de autonomía a la
isla.
-
1 Cronología de
Daniel O'Connell (1775-1847). Este católico de una familia
descendiente de la élite dirigente anterior a la conquista inglesa
fue el líder más carismático del nacionalismo irlandés del siglo
XIX. Su biografía nos informa de algunas de las características y
contradicciones del movimiento en favor de los derechos nacionales de
Irlanda: la necesidad de contar con el apoyo de la Iglesia católica
para lograr ascendiente entre sectores amplios de la población, la
oscilación entre el uso de métodos pacíficos y el empleo de la
violencia como opciones para la consecución de los objetivos
propuestos, la resistencia de las autoridades británicas a aceptar
estas reivindicaciones y la falta de recursos de los nacionalistas
irlandeses para superar el callejón sin salida al que les conducía
la negativa de Londres. A pesar del carácter profundamente católico
de O'Connell y de la mayoría de sus seguidores, el nacionalismo
irlandés no tuvo en la primera mitad del siglo XIX, ni siquiera en
las décadas inmediatamente posteriores, un carácter confesional
-
2 Discurso de
O'Connell contra el Acta de Unión (1843). Después de haber mantenido
durante los años posteriores a su acceso a la Cámara de los Comunes
una política de colaboración con los whigs, desde 1840 O'Connell orientó
sus esfuerzos hacia el restablecimiento del parlamento irlandés.
Creó para ello en 1840 la Loyal National Repeal Association,
pero la causa de la abolición del Acta de Unión no alcanzó la
popularidad lograda anteriormente por la campaña de emancipación y
se encontró con una férrea oposición del gobierno conservador
británico. Este discurso, pronunciado en 1843 en Dublín, forma parte
de una campaña de actos públicos que tenía que culminar en una gran
concentración en Clontarf, prohibida por las autoridades británicas,
a través de la cual pretendía forzar aquel mismo año la devolución
del Parlamento a Irlanda. A pesar de la precisión de los puntos
incluidos en el presente texto, O'Connell no fue capaz de concretar de
manera estable qué composición y competencias tendría el futuro
parlamento irlandés. Fuente: R. Dunlop, Daniel O'Connell, 1900, pp. 337-338.
Reproducido en Grenfell Morton, Home Rule and the Irish question, Londres,
Longman, 1980, p. 75
Información sobre
O'Connell en:
-
Daniel O'Connell, página de la Victorian
Web, por Marjorie Bloy
-
Daniel O'Connell, página de
Spartacus
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N La Gran Hambre que entre
1846 y 1849 se abatió sobre Irlanda representa una divisoria mayor en la
historia contemporánea de la isla. Un acontecimiento de estas
características, responsable directo del fallecimiento aproximadamente del
12% de la población, además de otros efectos colaterales de largo alcance,
ha suscitado la atención de los historiadores sobre las causas que lo
provocaron y sobre las posibles responsabilidades de los agentes sociales
implicados. Los materiales incluidos en esta sección aportan información
sobre el debate historiográfico, las características de la hambruna y su
tratamiento.
-
1 La historiografía
ante el hambre en Irlanda: un intento de balance. El tema del hambre
ha sido uno de los más controvertidos dentro de un campo,
la historia de Irlanda, ya de por sí difícil de aislar de las
controversias políticas: la visión nacionalista, dominante hasta la
década de 1940, achacó el advenimiento del Hambre a la situación de
dependencia respecto a Gran Bretaña y vio en la actuación de las
autoridades británicas durante el Hambre un propósito deliberado de
acabar con la resistencia irlandesa, dentro de una visión de la
historia contemporánea de la isla que tendió a minimizar las
tensiones existentes en el seno de la sociedad. A partir de la década
de 1940 en los medios académicos se fue imponiendo una revisión de
estos planteamientos, que en el caso del
Hambre se entendió producto más de las debilidades estructurales de
la economía irlandesa que del colonialismo y la mala voluntad
británicas. Más que insistir en la bondad de una u otra posición,
ambas demasiado simplificadoras, la autora hace balance del estado de
la cuestión y advierte de la conveniencia de profundizar en el
análisis del Hambre a nivel regional y local. Fuente: Mary
Daily, "Revisionism and Irish history. The Great Famine", D.
George Boyce y Alan O'Day (eds.), The making of Modern Irish History,
Londres, Routledge, 1996, pp. 85-86
-
2 La historiografía
ante el hambre en Irlanda: una crítica del revisionismo. Los años
transcurridos en torno a la conmemoración del 150 aniversario del
Hambre han renovado el conocimiento de este episodio, aunque no han
resuelto la polémica. En este texto se subrayan las implicaciones
políticas del revisionismo y la insuficiencia de sus análisis. El
tema dista de estar cerrado, pero la desautorización del revisionismo
no puede suponer la vuelta sin más a los planteamientos nacionalistas
de antaño. Por fortuna, y como otro historiador (Jeremy Smith) ha
señalado, también la historiografía irlandesa está abriéndose a
otras cuestiones alejadas del debate nacionalismo / revisionismo. Fuente:
Christine Kinealy, The
Great Irish Famine. Impact, ideology and rebellion, Palgrave, 2002, pp.
2, 3, 11 y 29
-
3 La
catástrofe se debió, en una mezcla cuyas proporciones resultan
difíciles de precisar, a la plaga, en forma de enfermedad de la
patata, a la estructura socioeconómica de la isla, que la hacía
frágil ante un acontecimiento de estas características, y a la
supeditación de Irlanda a las autoridades británicas, cuya tardía y
no siempre adecuada reacción empeoró los efectos. La plaga que
diezmó la cosecha de patata (un hongo que causaba su podredumbre)
hizo su aparición en 1845 y se repitió con más intensidad en 1846
para, tras una reducción de su incidencia en 1847, volver con fuerza
en 1848 y 1849. El mapa de la izquierda muestra sus efectos de manera
indirecta (a través de las ayudas a los afectados). Resultaron
mayores en las áreas del oeste, donde la patata era un monocultivo
que permitía subsistir a la población campesina, que en otras zonas
de Irlanda con recursos más variados (ganadería, cereales, actividad
industrial). Fuente: Distribution of famine effects, en
The
Great Famine in Ireland, una sección de la web Ireland Story
-
4 Los déficits
de cosecha de patatas que se sucedieron desde 1845 afectaron sobre
todo a quienes ya vivían en condiciones precarias: jornaleros y cottiers
que tenían en la patata la fuente básica de alimentación. Gentes
similares a las que alude la imagen de la izquierda, campesinos sin
tierras o familias expulsadas de ellas que malvivían en precarias
cabañas como ocupantes ilegales de pequeñas parcelas en áreas
remotas, en este caso del condado de Roscommon, en la provincia de
Connacht. Pero en Irlanda había suficientes alimentos (trigo, carne,
productos lácteos) para quien pudiese pagarlos. Fuente: Robert
James Scally, The end of hidden Ireland. Rebellion, famine, and
emigration, Oxford, OUP, 1995, p. 120
-
5 La reacción
de las autoridades británicas fue tardía e insuficiente y apenas se
desvió de la ortodoxia del liberalismo económico: en 1846 y en menor
medida en los años siguientes se mantuvieron las exportaciones de
alimentos a Gran Bretaña, aunque es un tema debatido si el cese de
éstas, que además de grano incluyeron carne, habría permitido
evitar el hambre; la ayuda se demoró y cuando llegó corrió en
buena medida a cargo de los contribuyentes, encauzada a través de la
ley de pobres. En estas condiciones, la supervivencia de parte de la
población dependió de iniciativas privadas, como este reparto de
sopa en tierras de un gran propietario que se anuncia en el pasquín
adjunto. Pero no todos los terratenientes actuaron de forma
paternalista. Fuente: Cormac Ó Gráda, The Great Irish Famine,
Londres, Macmillan, 1989, portada
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Ñ El
estallido del hambre en Irlanda a partir de 1845 supuso un cataclismo del
que nunca llegaría a recuperarse la isla: pérdida de una parte importante
de su población, por muerte o emigración, e instalación de una
tendencia al crecimiento demográfico negativo en las décadas siguientes;
fuerte retroceso del idioma gaélico; reconversión de tierras de cultivo
en zonas de pasto y desaparición de las explotaciones de menor tamaño,
aunque sin alterar la fuerte concentración de la propiedad. Algunas de
estas transformaciones se recogen en los siguientes cuadros y mapas:
-
1 Descenso de la
población. Entre 1845 y 1850 la isla, que había superado largamente
los 8 millones de habitantes. en el censo de 1841, perdió millón y
medio, la mayoría de ellos (quizá mas de un millón) como
consecuencia del hambre. En años posteriores continuó la
emigración, preferentemente a América del Norte, al tiempo que se
consolidaban unas pautas demográficas (matrimonio tardío, alta tasa
de celibato) que contribuyeron a mantener la tendencia descendente de
una población que ya no llegaría a aproximarse, en el siglo y medio
posterior a la catástrofe, a las cifras alcanzadas antes de ella. El
mapa adjunto, perteneciente a
The
Great Famine in Ireland, una sección de la web Ireland Story,
muestra los porcentajes de variación de la población en la década
1841-1851: los mayores descensos, superiores al 20% de la población,
se producen en el centro y oeste del país, mientras que las áreas
urbanas son las únicas en presentar aumento de la población,
probablemente por ser receptoras de la emigración de campesinos
pobres
-
2 Retroceso del
área de habla gaélica: la pérdida de población, al afectar
principalmente a las áreas de habla gaélica (irlandesa), provocó un
retroceso drástico de esta lengua, cuyos hablantes se redujeron a la
mitad entre 1835 (4 millones) y 1851 (2 millones, concentrados en la mitad occidental de la
isla). La situación siguió empeorando hasta su conversión en idioma
oficial en la República de Irlanda con la independencia (1922). En la
actualidad (censo de 1996) hay más de 1,4 millones de conocedores del
gaélico (el 43,5% de la población de la República), pero el número
de quienes lo utilizan como primer idioma es mucho menor. Fuente:
Ruth Dudley Edwards,
An Atlas of Irish History, p. 230
-
3 Variación del
tamaño de las explotaciones, 1841-1851. Durante los años del hambre
se produjo un dramática reducción del número de cottiers: muchos de
ellos murieron o emigraron y los terratenientes aprovecharon la
situación para expulsar a muchos de los restantes, reconvertir las
tierras del cultivo a la ganadería y aumentar el tamaño de las
explotaciones concedidas en arriendo a los granjeros. El cuadro recoge
la clara disminución del número de las explotaciones minúsculas y
el aumento de las de tamaño medio y grande. Fuente: O Tuathaigh, Ireland
before the famine, p. 206
-
4 Estructura de
la propiedad de la tierra, 1870. Estos cambios no se acompañaron, por
el momento, de cambios paralelos en la propiedad de la tierra, pese a
que muchos terratenientes vieron disminuir sus rentas durante los
años del hambre: el cuadro muestra la fortaleza de la gran propiedad
en 1870, fecha en la que el 80% de la tierra estaba en manos de
propietarios con más de 1.000 acres, una proporción muy superior a
la que por entonces se daba en
Inglaterra
y Gales. Fuente: T.W. Moody, Davitt and Irish revolution,
1846-82, Oxford, OUP, 1981, p. 560
-
5 Clasificación
de los arrendatarios de acuerdo con el tamaño de sus explotaciones,
1871. Este cuadro muestra la consolidación del grupo de granjeros
medios y acomodados que habíamos visto crecer en 1851: más de la
mitad de los arrendatarios disponen de tierras arrendadas de
superficie mayor de 15 acres. La reducción del proletariado o
semiproletariado rural y la afirmación de un pujante grupo de
arrendatarios supuso la reducción de los conflictos entre granjeros y
campesinos pobres y la aparición en un primer término de los
intereses contrapuestos de granjeros y propietarios. Los primeros
reivindicarán mejoras en las condiciones de los contratos y un
aumento del control sobre las explotaciones que trabajan y acabarán
convirtiéndose en el mayor grupo de presión de la isla. Fuente: Moody, Davitt and Irish revolution,
p. 561
Entre las diversas webs
dedicadas al hambre de Irlanda, sus causas y sus repercusiones, a tener en
cuenta:
-
Ireland's Great Famine, Esta sección
de The Ireland Story destaca por la amplia información que ofrece sobre
los orígenes, desarrollo y consecuencias del acontecimiento y por los
cuadros y mapas de que se acompaña.
-
Irish Potato Famine. Otra buena
página, con información textual y gráfica, por Philip Gavin,
fundador y editor de The History Place.
-
The Great Irish Famine. Extenso
texto sobre el hambre en Irlanda, incluido entre los recursos
pedagógicos patrocinados por el departamento de educación de
Nebraska.
-
Great Famine Commemoration. Materiales sobre
la hambruna en Irlanda combinados con información científica y culinaria
sobre la patata
-
Views of the Famine. Lugar
realizado por Steve Taylor, en el que el hambre irlandesa es examinada a
través de artículos de prensa de la época: Illustrated London
News, Punch, The Pictorial Times y Cork Examiner
(1846-47). Incluye una extensa colección de imágenes
|
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O Después
de casi dos décadas de relativa calma para los gobernantes británicos,
la reaparición de la protesta violenta en Irlanda (atentados e intentos
de sublevación de los Fenianos) hizo de nuevo urgente ocuparse de la
isla. Será Gladstone quien lo haga, con la intención de "pacificar
Irlanda", manteniéndola dentro del Estado británico y manteniendo
en lo esencial el control de la isla por los terratenientes. El
enfoque que dio Gladstone a la cuestión irlandesa durante sus diversos
mandatos como Premier fue el de intentar eliminar los focos de tensión
religiosa y social, este último mediante sucesivas leyes de reforma de la
tierra que no consiguieron acabar con la pugna que enfrentaba a
arrendatarios y terratenientes aunque iniciaron la erosión de los
derechos de los propietarios. El problema político, la concesión de
alguna fórmula de autonomía a Irlanda, fue todavía más difícil de
resolver y su unión con las reivindicaciones de los arrendatarios bajo el
liderazgo de Parnell lo hizo explosivo.
-
1 Evolución
de la propiedad de la tierra en Irlanda, 1870-1916. Una vez resuelta con
cierta facilidad en 1869 la situación de discriminación religiosa,
el tema de la tierra pasó a un primer plano, pero aquí fue más
laborioso encontrar una solución pacificadora, pues los
arrendatarios, fortalecidos tras el Hambre, reivindicaron mayores
derechos sobre la tierra que cultivaban (protección frente al
desahucio, traspaso de tierras y rentas justas) y se organizaron
políticamente para conseguirlo. El resultado, no sin fuertes dosis de
tensión (en especial durante la Land War de 1879-82), fue una
legislación (leyes sucesivas de 1870, 1881, 1885, 1887, 1891 y 1903)
que primero les concedió un mayor control de la tierra y
posteriormente les facilitó la compra de la misma a unos propietarios
a quienes ya les había dejado de ser rentable. El gráfico ilustra el
acceso de los arrendatarios a la propiedad
a expensas de los terratenientes. Fuente: Ruth Dudley
Edwards, An Atlas of Irish History, p. 172
-
2 Plataforma
para la autonomía de Irlanda aprobada en Dublín en 1873. La década de
1870 presencia la reaparición del nacionalismo constitucional tras un
cuarto de siglo en el que el vacío dejado por la desaparición de
O'Connell había facilitado el desarrollo de planteamientos
insurreccionales. Este nacionalismo es políticamente más bien
moderado (pretende la devolución del Parlamento a la isla con
competencia para legislar sobre asuntos internos) y socialmente
conservador: además de que sus líderes (Butt y Parnell) eran
protestantes acomodados, el programa que se aprueba en 1873 rechaza
modificar la legislación sobre la tierra. Fuente: R. Dunlop, Proceedings of
the Home Rule Conference held in Dublin in November 1873 (1874).
Reproducido en Grenfell Morton, Home Rule and the Irish question,
Londres, Longman, 1980, p. 79
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3 Distribución
de escaños en Irlanda, 1868-1885. El nuevo
Partido Nacionalista (Home Rule Party) que se agrupa en torno al
programa antes mencionado se hace rápidamente con el voto liberal y
pasa a ser la fuerza dominante en Irlanda. Pero su fuerza social la
obtiene a partir de su colaboración con la Liga de la tierra, una
organización en defensa de los derechos de los arrendatarios
impulsada por un antiguo feniano, Michael Davitt, y cuya dirección
recibió Parnell, máximo dirigente del Home Rule Party. El
avasallador resultado de 1885 se explica por el apoyo masivo de los
arrendatarios no acomodados, a quienes la reciente reforma de 1884 les
había dado el derecho al voto. Fuente:
Lee, The modernisation of the Irish society, 1848-1918, Dublín, Gill,
1973 p. 111
-
4 Discurso
de Parnell. La campaña de agitación, boicot y resistencia al pago de
rentas que efectuó la Liga en defensa de mayores derechos para los
arrendatarios (las tres "efes": fixity of tenures, free
sale, fair rents) acabó teniendo éxito en la medida en que el
gobierno presidido por Gladstone hizo aprobar una nueva ley que los
concedía (1881), aunque con excepciones. Este discurso de Parnell,
efectuado tras el éxito de su partido en las elecciones de 1880,
revela el esfuerzo efectuado por la Liga para mantener la unidad de
acción de los campesinos irlandeses y las dificultades de lograrla.
Las tensiones dentro de la Liga se pondrían de manifiesto tras la ley
de 1881, que excluía a quienes debían atrasos y no contemplaba las
reivindicaciones de acceso a la tierra de cottiers y jornaleros, pero
en último extremo Parnell consiguió del gobierno británico la
condonación de los atrasos (1882). El éxito reafirmó a Parnell en
la dirección del nacionalismo. Fuente: Freeman's Journal,
20-9-1880, reproducido en Jeremy Smith, Britain and Ireland: from Home
Rule to independence, Londres, Longman, 2000, pp. 107-108
Charles Stewart Parnell contiene una
biografía de este político. La página pertenece a Clare
County Library
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P Tras
el resultado de las elecciones de 1885, que dejaban a los nacionalistas
irlandeses en posición de árbitros, Gladstone decidió apostar por la
baza de la autonomía de Irlanda. Pero esta opción dinamitó su propio
partido, del que se escindió un sector encabezado por Joseph Chamberlain,
su presumible delfín.
-
1 Elecciones
de 1885: distribución de escaños y votos, por partidos y regiones. Las
elecciones de 1885 proporcionaron a los liberales una nueva victoria,
pero sin conseguir revalidar la mayoría absoluta obtenida en las de
1880, lo que dejó en una posición clave al Partido Nacionalista.
Este, que se había beneficiado de la incorporación de nuevos
votantes gracias a la reforma electoral de 1884 y contaba con el apoyo
de la iglesia católica, estaba en condiciones de ejercer de árbitro.
Los resultados del cuadro adjunto muestran, junto a la arrolladora
victoria nacionalista en Irlanda, el buen comportamiento de los
liberales en Escocia, Gales y las regiones industriales inglesas, así
como los avances conservadores en las ciudades, especialmente en
Londres, favorecidos tanto por la creación de las demarcaciones
únicas como por la tendencia al conservadurismo de la burguesía.
Fuentes: A: Grenfell Morton, Home Rule
and the Irish question, Londres, Longman, 1980, p. 31; B: Martin Pugh, The Making of modern British politics, 1867-1939, Oxford,
Blackwell, 1993, p. 69
-
2 Extractos del
discurso de Gladstone en la Cámara
de los Comunes en defensa de su proyecto de autonomía de Irlanda
(1886). Poco después de la celebración de las elecciones (noviembre
1885) Gladstone anunciaba su conversión a la causa del Home Rule, lo
que le permitía formar nuevo gobierno con el apoyo de los
nacionalistas irlandeses (enero 1886) y meses más tarde (abril)
presentaba en el Parlamento un proyecto para la autonomía de Irlanda
y efectuaba un discurso en su defensa, al que pertenece el texto recogido
aquí. Las razones de esta conversión que implicaba el reconocimiento
de la personalidad de Irlanda son más complejas de lo que el discurso
da a entender, la imposibilidad de restaurar la paz en Irlanda a
través de la legislación represiva. Además del evidente
oportunismo de asegurarse con esta medida el retorno al poder,
probablemente también contaron la conveniencia de despejar un asunto
que impedía la dedicación a otros temas de política interna y de
quitar argumentos a los radicales de su partido. Fuente: Handcock, English Historical Documents, vol. XII
(2), 1874-1914, pp. 308-313
-
3 Proyecto
presentado por Gladstone para la autonomía de Irlanda (abril 1886).
Suponía restaurar el Parlamento de Irlanda con sede en Dublín,
formado por una
única cámara dividida en dos órdenes, uno integrado por los
Lores irlandeses del Parlamento de Londres y personas acomodadas y el
segundo, más numeroso, constituido por los representantes elegidos por
ley electoral. El proyecto otorgaba a la isla
una moderada capacidad de autogobernarse: corresponderían al
Parlamento y al gobierno irlandés competencias de carácter
doméstico, mientras que los asuntos de la Corona, la defensa, los
asuntos exteriores y coloniales, la acuñación de moneda y los
derechos de aduana quedaban excluidos. El texto adjunto recoge la
relación de tales asuntos. El proyecto no prosperó debido a la
oposición de sectores del propio Partido Liberal (whigs y un sector
de los radicales encabezado por Chamberlain), que unieron sus votos a
los del Partido Conservador, lo que produjo la caída del gobierno y
la ruptura del Partido Liberal. Fuente: Alan O'Day, Irish
Home Rule 1867-1921, Manchester, MUP, 1998, pp. 319-320
Biografía de Joseph Chamberlain
desde la Encyclopaedia of British History de Spartacus |
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Q Desde
1886 fueron los conservadores quienes dominaron la escena política
gracias a la atracción del voto de la clase media y de sectores populares
y a la debilidad del Partido Liberal. Con el cambio de siglo, la
equivocada defensa del proteccionismo, junto a la reorganización del
liberalismo y la aparición del Partido Laborista, introdujeron los
elementos que iban a propiciar un nuevo cambio de rumbo político en 1906.
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1 Los avances del Partido
Conservador en la capital y en las áreas industriales, 1859-1900. La
tendencia al crecimiento casi constante del arraigo electoral de los
conservadores en las áreas urbanas e industriales es la tendencia que
está detrás del éxito del Partido Conservador, evidente en el
último trecho del siglo. Varios factores explican el aumento
de su tirón electoral en tales áreas: la orientación de la
burguesía a posiciones más conservadoras, la captación de una parte
del voto de la población trabajadora y, desde 1885, el efecto de la
fragmentación de las grandes ciudades en múltiples demarcaciones de
un único representante y la debilidad del Partido Liberal. Fuente:
Cook y Stevenson, Longman Atlas, p. 165
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2 El laborismo
hizo una primera aparición electoral con escaso éxito (2 escaños)
en 1900, poco después de la fundación del partido. Pero en las
siguientes elecciones (1906) su aportación resultó crucial para
desajolar a los conservadores del poder. El acercamiento entre
liberales y laboristas se vio facilitado por la adopción por parte de
los primeros de planteamientos más favorables a la intervención del
estado en el terreno social. Pulsando la pantalla de la izquierda se
accede a un breve artículo de Henry Pelling, The Emergence of the Labour Party,
publicado en la revista
electrónica New Perspective
(vol 1, n 2, december 1995), en el que se analiza la
aparición y primer desarrollo del laborismo
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