LA HISTORIOGRAFÍA ANTE EL HAMBRE EN IRLANDA: UNA CRÍTICA DEL REVISIONISMO

          A pesar de la aceptación general de la enormidad y el significado del Hambre, apenas se explicó en las escuelas o universidades irlandesas y poco se había publicado. En su lugar, la escuela dominante de pensamiento dentro de la historia irlandesa, conocida genéricamente como revisionismo, había argumentado que el Hambre no era un acontecimiento significativo dentro de la historia moderna de Irlanda, sino que meramente actuó como catalizador de los cambios que ya estaban ocurriendo. Además, el Hambre fue presentada como inevitable y se sugirió que el gobierno británico poco más pudo hacer de lo que hizo para salvar vidas. Esta interpretación ha dominado el discurso académico desde la década de 1930, con varios grados de intensidad. Uno de sus propósitos fue revisar la tradicional interpretación nacionalista o popular del Hambre, a pesar de insistir en que no le guiaba ningún propósito político. Sin embargo, quienes desafiaron la interpretación revisionista fueron acusados de tener una agenda encubierta o de actuar por motivos políticos. En realidad, la interpretación revisionista no existió en un vacío intelectual o político y sus escritos --especialmente los no académicos-- fueron moldeados (e impuestos) por los acontecimientos de final del siglo XX en Irlanda, en especial por los "Disturbios". Una consecuencia del revisionismo fue 'minar las bases del nacionalismo irlandés y dejar a Irlanda sin los héroes de su memoria histórica ... [así como] reducir la responsabilidad británica por la catastrófica experiencia irlandesa'. Además, el predominio del revisionismo suponía una limitación efectiva del debate intelectual en Irlanda, pues adoptar una postura contraria equivalía a declarar el apoyo a la lucha nacional (...) A la escasez de publicaciones sobre el Hambre ha seguido lo que ha podido parecer un hartazgo con la celebración del ciento cincuenta aniversario. Entre 1995 y 1997 se publicaron más libros sobre el Hambre que en los 150 años anteriores. Lo más significativo es que una nueva generación de historiadores, principalmente procedentes de universidades fuera de Irlanda, desafió la escuela de historia revisionista, que había dominado la historia académica desde la década de 1930 y todavía más intensamente desde la década de 1960 (...) La nueva investigación aparecida a partir de 1994 ha rechazado por completo la opinión de que el Hambre fue un desastre natural (...) Pudo evitarse buena parte del sufrimiento, la devastación y el dolor físico y psicológico ocasionado por el fracaso de la cosecha de patata.

Esteban Canales, Siete paseos por la Inglaterra victoriana. Fuente: Christine Kinealy, The Great Irish Famine. Impact, ideology and rebellion, Palgrave, 2002, pp. 2, 3, 11 y 29