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A
Antes de comenzar este primer paseo, hemos de reconocer el territorio.
Un mapa histórico de Gran Bretaña en 1831, con las divisiones por
condados y las ciudades con más de 25.000 habitantes, nos va a resultar
de utilidad. A lo largo de la época victoriana las viejas demarcaciones
territoriales (counties) se mantendrán apenas sin cambios y
constituirán la base de buena parte de la organización administrativa
y política del Estado pero el perfil urbano se modificará
sustancialmente y más de un centenar de ciudades se sumarán a la
treintena que existían en la década de 1830. Pulsa sobre la imagen para verla
ampliada en otra pantalla.
Fuente: E. Royle, Modern
Britain. A social history 1750-1985, Londres, Edward Arnold, 1987, p. XI
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B
La economía británica experimenta unas notables transformaciones a lo
largo del siglo XIX. La distribución de la mano de obra ocupada por
sectores y la distribución de la renta nacional por sectores son dos
buenos indicadores de tales transformaciones. La evolución de los
valores de ambas durante todo el siglo figura en los cuadros
situados a la izquierda. Pulsa en cada uno de ellos para verlos en otra
pantalla.
-
1
distribución de la mano de obra británica, 1801-1901: la
agricultura pronto cede paso a la industria como sector
preponderante en términos de ocupación y renta generada, aunque el
número total de personas empleadas en el sector primario sigue
creciendo hasta mediados del siglo XIX. Al término del siglo, el
papel de la agricultura como empleador de mano de obra resulta
secundario. Fuente: elaboración a
partir de P. Deane y W.A. Cole, British economic growth 1689-1959,
p. 142-143
-
2
distribución de la renta nacional británica, 1801-1991:
agricultura e industria invierten sus posiciones a lo largo de la
primera mitad mitad del siglo XIX, una situación que se acentúa
durante la segunda mitad del siglo. En 1901 la contribución de la
agricultura en la generación de riqueza es escasa, por debajo de los
ingresos obtenidos de las inversiones en el exterior. Fuente: elaboración a partir
de P. Deane y W.A. Cole, British economic growth 1689-1959, p. 166
Desde este botón se accede a BBC - British History - Victorians - Industrial
Revolution,
una sección de la web de la BBC. Incluye varios artículos que
cubren diferentes aspectos de la economía, industria y consumo durante
la época victoriana.
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C
La medición del crecimiento económico durante la Revolución
Industrial es una cuestión sujeta a controversia, pues las cifras que
en la década de 1960 parecían sólidamente establecidas fueron objeto
de revisión una generación más tarde, pero los nuevos resultados,
obtenidos mediante un tratamiento más refinado de los materiales
existentes, no han gozado del mismo nivel de consenso. Los datos que siguen
recogen las diversas estimaciones antiguas y modernas e introducen algunos de los aspectos
más polémicos:
-
1 estimaciones
del crecimiento del producto nacional: a la izquierda, estimaciones
actuales (Crafts); a la derecha, las cifras que dieron Deane y Cole. Pueden
verse las notables diferencias entre unas y otras. En la medición
de Crafts el antes y después de 1780 resulta mucho menos
contrastado, debido sobre todo a las menores tasas de crecimiento
del periodo posterior. Fuente: Crafts,
British Economic Growth, p. 45
-
2 la aportación
de la agricultura al crecimiento económico no fue despreciable y
durante casi toda la época de la Revolución Industrial siguió siendo
una actividad generadora de tanta o más riqueza que la industria, según
muestra el cuadro de la izquierda. Fuente: Berg, La era de las
manufacturas, p. 54
-
3 y, para
quienes (como Crafts y Harley) defienden una revisión de las antiguas estimaciones, su
contribución fue mayor de lo que se se había supuesto, sobre todo
porque la producción industrial creció a un menor ritmo de lo que se
creía, tal y como
puede verse en el cuadro adjunto. Fuente: Crafts, "The
Industrial Revolution", p. 47, en R. Floud y D. McCloskey (eds.),
The Economic History of Britain since 1700, vol. 1: 1700-1860, 2ª
ed., CUP, 1994, pp. 44-59
Pulsando el pequeño icono adjunto se va a Aspects of the Industrial
Revolution in Britain, una web con información general sobre la
revolución industrial británica, que incluye materiales de un seminario
sobre el tema celebrado en la Universidad de Nottingham, dirigido por Gerard M. Koot. Incluye imágenes y bastantes
textos de época.
Desde este otro botón se accede a The Industrial Economy: change and
opportunity in economy and society of Britain, c.1750-c.1830, una
explicación divulgativa y actualizada de la revolución industrial
británica. Incluye bibliografía. Publicada por la Economic History
Society (editora de Economic History Review).
Desde aquí se accede a un artículo de Nick Crafts sobre el crecimiento
económico británico durante la industrialización, inserto en
Refresh, una
colección de artículos divulgativos auspiciada por la Economic History
Society.
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D
Los datos sobre los que se sustenta la visión más gradualista de la
Revolución Industrial no están exentos de crítica, debido a lo
artificioso de su elaboración y a la estrechez de miras que supone
reducir la cuestión a porcentajes de crecimiento, pues hubo
transformaciones que no se tradujeron a corto plazo en aumento de
la producción o mejora de la productividad o que tuvieron un impacto más
allá de los indicadores de crecimiento económico. Los dos primeros
cuadros ofrecen un ejemplo de la debilidad de los datos :
-
1 estimaciones
del crecimiento del Producto Nacional según diversas evaluaciones
del gasto gubernamental: la Renta Nacional o PN se puede obtener
mediante varios procedimientos (calculando los ingresos, los gastos
o la producción) pero es siempre el resultado de la agregación de
diversos componentes; basta con que se revise una de las partidas
integrantes de la contabilidad nacional (el gasto público) para que
las cifras finales de la RN varíen grandemente de una estimación a
otra. Fuente: R.V. Jackson, "Government expenditure and
British economic growth in the eighteenth century: some problems of
measurement", Economic History Review, XLIII, 2 (1990), pp.
217-235, p. 255
-
2 diferentes
índices de producción industrial: la existencia de variadas
propuestas de índices de crecimiento, a veces elaboradas por un
mismo autor, se debe a ligeros cambios en la evaluación de alguno
de los diversos componentes que integran el cálculo final, pero
tiene el efecto de introducir escepticismo sobre la posibilidad de
poder disponer de unas cifras sólidas. Fuente: N.F.R.
Crafts y C.K. Harley, "Output growth and the British industrial
revolution: a restatement of the Crafts-Harley view", EHR, XLV,
4 (1992), pp. 703-730, p. 712
-
3 Las divergencias
sobre la velocidad del crecimiento económico no
invalidan el hecho claro de la existencia de un profundo corte en la
economía británica en algún momento de la segunda mitad del siglo XVIII, como
nos permite comprobar este gráfico de la evolución de la producción industrial
británica en el largo plazo. Por eso, y porque los cambios en las
pautas de crecimiento se acompañaron de cambios también profundos en
la estructura económica, tiene pleno sentido hablar de Revolución
Industrial. Fuente: Crafts, "The Industrial Revolution",
p. 49, en Floud y McCloskey (eds.), The economic history of Britain
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E
Ahora bien, en lo que sí hay acuerdo es en que la Revolución Industrial no fue un proceso homogéneo. Hay una doble
desigualdad: geográfica y sectorial
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1 geográfica,
como puede verse en el cuadro que recoge la distribución de la
fuerza laboral masculina en Gran Bretaña en 1841. Los porcentajes
de población masculina empleada en actividades industriales de
nuevo cuño varían fuertemente según las áreas: la mayor
presencia de industria moderna se da en algunos condados del
noroeste de Inglaterra y del corredor Dundee-Glasgow, en Escocia;
por contra, amplias zonas de Escocia, Gales y el sur y oeste de
Inglaterra presentan porcentajes de ocupación en estas actividades
inferiores al 10% (la mayor parte de los lugares indicados pueden
identificarse en el mapa 1a.gif).
Fuente: Crafts, British
Economic Growth, pp. 4-5
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2 el mapa
adjunto también nos informa de la localización de la actividad
industrial (de tipo tradicional o moderno) en las primeras décadas
del siglo XIX: obsérvese la concentración del textil en el
centro-norte de Inglaterra (Lancashire, Yorkshire y Cheshire) y en
torno a Glasgow y la existencia de cuencas carboníferas en el sur
de Gales, norte de Inglaterra y cercanías de Glasgow, que
acostumbra a ir asociada a la metalurgia. Fuente: Martin Pugh,
Britain since 1789. A concise history, Nueva York, St Martin's Press,
1999, p. 30
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3 sectorial con una
industria en la que tienen peso los sectores tradicionales y en la
que la industria textil algodonera, pionera de la
industrialización, no consigue encabezar el sector hasta bien
entrado el siglo XIX. Fuente: C.K. Harley, "Una nueva
evaluación macroeconómica de la revolución industrial",
Revista de Historia Económica, 2 (1993), pp. 259-303, p. 269
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4 y con una
estructura de las exportaciones en la que, aunque siempre predominan
claramente los productos manufacturados, durante la primera mitad
del siglo XIX las actividades
industriales no modernizadas siguen teniendo mucha importancia. Fuente:
Peter Temin, "Two views of the British Industrial Revolution",
Journal of Economic History, vol 57, 1 (1997), pp. 63-83, p. 84
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F
La industria textil fue el sector más importante de la actividad británica.
Impulsó la industrialización en sus inicios y mantuvo, a lo largo de
la época victoriana, un papel decisivo. Dentro de ella el subsector
algodonero resultó determinante.
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1 El cuadro
que figura a la izquierda, adaptado de la página que la web educativa británica Spartacus dedica a la industria algodonera (en The textile
industry), muestra el rápido crecimiento de las exportaciones de
hilados y tejidos de algodón y el predominio de los productos de la
industria algodonera en las exportaciones británicas durante la
etapa inicial de la época victoriana
Para
enlazar con The Textile Industry pulsa el icono adjunto:
información fraccionada en pequeños archivos sobre los diversos
sectores de la industria textil, condiciones de vida en las fábricas y
biografías de inventores y empresarios, con bastante material gráfico.
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2 El proceso
por el que la fibra natural (algodón) se convierte en tejido
comporta diversos pasos (limpieza, hilado, tejido y trabajos de
acabado), ilustrados de forma simplificada en esta
imagen. Fuente: Neil Tonge, Industrialisation and society
1700-1914, Walton-on-Times, Nelson, 1994, p. 59
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3
La industria
algodonera fue la pionera entre las industrias textiles en la
mecanización de algunos de estos pasos. Primero fue en la hilatura,
donde entre el final del siglo XVIII (spinning mule) y el
comienzo del nuevo siglo (self-acting spinning mule) se
introdujeron las nuevas máquinas que hicieron de la hilatura un
trabajo fabril dependiente del vapor como fuente de energía. El telar mecánico,
patentado en 1785, experimentó a lo largo del primer cuarto del
siglo XIX numerosas mejoras que lo hicieron plenamente competitivo,
lo que facilitó su expansión a costa del telar manual. Junto a
esta historia de sustitución del telar manual por el telar
mecánico transcurre la triste historia de la sobreexplotación y
paulatina extinción de los tejedores manuales, que se aborda en el
Paseo 4. Fuente: Neil Tonge, Industrialisation and society, p. 71
-
4 El
rápido crecimiento de la industria algodonera y su temprana
mecanización se tradujo en el aumento de las fábricas dedicadas a la
elaboración de hilados y tejidos de algodón y de los trabajadores
empleados en ellas, muchos de ellos mujeres. El cuadro adjunto
muestra la rapidez de los cambios producidos entre 1787 y 1835 y su
concentración territorial en Lancashire. Fuente: Richard Burn,
Statistics of the Cotton Trade, Londres, Simpkin, Marshall & Company,
1847, p. 26
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5 Fábricas
como la de la imagen, la fábrica de algodón de Orrell en Stockport
según un grabado no posterior a 1835, transformaron el paisaje de
las áreas industriales en las primeras décadas del siglo XIX, pero
la presencia de estos heraldos de una nueva época no ha de hacernos
olvidar que por entonces la producción mecanizada con el vapor como
fuente de energía resultaba todavía minoritaria en el conjunto de la
industria británica y que, incluso en el sector del algodón, las
fábricas empleaban por término medio a menos de 200 obreros.
Fuente: Andrew Ure, The philosophy of manufactures, 1835 (reedición:
Augustus M. Kelley, 1967)
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G
A mediados del siglo XIX Gran Bretaña se ha convertido en la principal
potencia económica mundial. Es "el taller del mundo". La fase
de prosperidad ("Mid-Victorian boom") abarca el centro de la
época victoriana.
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1 La participación del
Reino Unido en el total de la producción mundial alcanza, en estos
momentos, los altos porcentajes que figuran en el cuadro 1. El Reino
Unido produce hacia 1860 la mitad del hierro y del carbón del mundo
y emplea como materia prima de su industria textil la mitad de la
producción bruta de algodón. Fuente:
Crouzet, The Victorian Economy, p. 5.
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2 La mano de obra
empleada en la industria crece considerablemente. En el cuadro 2 se
ve su distribución en Gran Bretaña. Se aprecia, junto al aumento
de las ocupaciones ligadas al desarrollo de la siderurgia y el
ferrocarril, la primacía que sigue manteniendo el sector textil y
la presencia importante de actividades de corte tradicional. Fuente:
Crouzet, The Victorian Economy, p. 189
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3 En este
cuadro se han reunido algunas de las principales cifras del "victorian
boom", especialmente las que tienen que ver con el sector
exterior: actividad comercial, balanza de pagos y tonelaje de la
flota mercante. Se observa un fuerte crecimiento de todos los
indicadores durante estas décadas centrales de la época victoriana
y el peso que adquieren los ingresos generados por los servicios
comerciales y financieros y las rentas del capital invertido en el
exterior (ingresos invisibles). Fuente: Neil Tonge,
Industrialisation and society, p. 337
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H
La Gran Exposición Universal de 1851, celebrada en Londres en el
majestuoso marco del Crystal Palace, creado para albergarla, es una
demostración del potencial industrial británico. El evento se
inscribía en la línea abierta por otras exposiciones francesas, a las
que superó en grandiosidad. En las imágenes de la izquierda se
aprecian algunos detalles del lugar:
Más información en:
The Victorian Web, que dedica una sección a la misma, con
imágenes y textos de época
Presentation-Exposition
de 1851, en francés. Esa web suiza incluye un mapa del Crystal-Palace
y comentarios de época sobre la exposición
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I
Más que cualquier otra innovación de la época, el ferrocarril se
convierte en símbolo de la nueva era y en motor de la economía. En
este apartado figuran datos sobre su desarrollo y conexiones con webs
con información e imágenes sobre los ferrocarriles británicos en el
siglo XIX.
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1 el
ferrocarril fue el elemento más representativo de la nueva época ,
el que tuvo un mayor impacto social y el que, por si sólo, más
contribuyó a impulsar la economía: Lo percibieron los
contemporáneos, como el autor de la obra a la que pertenece el texto
recogido aquí, aunque algunos historiadores del campo de la
econometría han intentado reducir su influencia. Fuente:
William Johnston, England as it is, 1851, vol. 1.
-
2 desarrollo
de la red de ferrocarril, 1845-1912. El rápido ritmo de
construcción inicial, con promedios anuales superiores a los 700
kms en algunas décadas (un esfuerzo muy superior al de la creación
de carreteras o autopistas en épocas más recientes, pero no muy
diferente del que por las mismas fechas o algo más tarde tuvo lugar
en los continentes europeo y norteamericano), permitió que
hacia 1870 existiese una densa red ferroviaria. Fuente: Crouzet, The
Victorian Economy, p. 291
-
3 la sucesión
de mapas de la imagen de la izquierda muestra este veloz despliegue
del ferrocarril por Inglaterra y Gales: en los primeros quince años
(hasta 1845) ha conectado las principales áreas industriales y
mineras con los puertos y los centros de consumo. Treinta años mas
tarde (1876) ya existe una tupida trama. Fuente: Robert M.
Schwartz,
Railways and Population
Change in Industrializing England. An Introduction to Historical GIS,
1999
-
4 tráfico
ferroviario, 1842-175: hay un fuerte aumento de la utilización del ferrocarril
(se multiplican por más de 20 los pasajeros y por casi 40 las
mercancías) al tiempo que se produce un abaratamiento del coste de transporte. Fuente:
T.R. Gourvish, Railways and the British economy 1830-1914, Londres,
Macmillan, 1980, p. 26
-
5 algunos
efectos del ferrocarril sobre la actividad económica: creación de
trabajo y consumo de carbón. Además de abaratar los costes de
transporte, el trazado de la red impulsó la industria
siderometalúrgica, la minería (consumido en los altos hornos y
como combustible de los propios trenes) y la construcción de
grandes obras de ingeniería y generó nuevos puestos de trabajo. Fuente:
Neil Tonge, Industrialisation and society, p. 167
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6 nueva
percepción de las distancias. Más allá de los efectos
económicos, el ferrocarril implicó cambios que transformaron la
vida cotidiana, como la reducción drástica de los tiempos de
desplazamiento a lo largo de la geografía británica. Fuente: J. Langton y R. J. Morris,
Atlas of industrializing Britain, 1780-1914, p. 90
-
7 pero no todo
fueron efectos positivos: la llegada del ferrocarril al interior de
las ciudades provocó la destrucción de parte de la trama urbana en
beneficio de las vías y estaciones, con la consiguiente pérdida de
viviendas y creación de barrios degradados en su entorno. La imagen
de la izquierda, tomada de
The Industrial Revolution and the Railway System, muestra
uno de tales entornos urbanos
Imágenes e información
sobre los ferrocarriles británicos en dos webs:
La
ya citada Spartacus tiene una sección dedicada a Railways in the
Nineteenth Century, con biografías de los constructores, características
de las líneas, testimonios literarios y abundante material gráfico.
Pero el tono es predominantemente anecdótico.
The Victorian Web también tiene una sección dedicada a los
ferrocarriles, Victorian Railways, con información de carácter
económico, sociológico, artístico y literario sobre los ferrocarriles
británicos del siglo XIX, en la igualmente abundan las ilustraciones y
los textos de época. Se acompaña de bibliografía.
The
Industrial Revolution and the Railway System es una amplia y
especializada web dedicada al desarrollo del ferrocarril en Gran Bretaña,
con abundancia de mapas y gráficos que permiten disponer de un análisis
detallado del tema. También incluye, entre otras cosas, testimonios
coetáneos (favorables y contrarios a la implantación del tren) y
materiales procedentes de la revista The Illustrated London News. Su
autor es Robert M. Schwartz, profesor del departamento de historia del
Mount Holyoke College.
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J
A partir de 1873 la economía británica sufrió una inflexión que instaló un clima de menor optimismo y
confianza en la capacidad industrial del país, a
pesar de que la crisis no fue tan severa como para merecer el calificativo de
"Gran Depresión", pues la economía no dejó de crecer,
aunque a un ritmo menor que en el periodo precedente y que en el
conjunto de países industrializados.
Diversos indicadores
testimonian esta decadencia relativa de la economía británica, tanto
respecto a otros países como respecto a su propio ritmo de crecimiento
anterior:
-
1 ejemplos de
pérdida de supremacía industrial británica, 1880-1900: el más
lento crecimiento británico durante las dos últimas décadas del
siglo conduce a que primero Estados Unidos y luego Alemania la
sobrepasen en la producción de carbón, lingotes de hierro y acero.
Fuente: Sellman, Modern British History 1815-1970, p. 2
-
2 participación
del Reino Unido en el total de la producción industrial mundial: como
resultado de este menor crecimiento, la parte correspondiente al
Reino Unido disminuyó de forma acusada, una trayectoria inversa a
la seguida por sus principales competidores. Fuente: Crouzet, The Victorian
Economy, p. 358
-
3 tasas de
crecimiento en el Reino Unido y otros países, 1870-1913: el
conjunto de la economía del Reino Unido creció menos (pero
creció) no sólo que los países punteros, sino que otros muchos
países europeos y este menor crecimiento también se dio en el
ámbito de la productividad (producción por persona y hora). Fuente:
Crouzet, The Victorian Economy, p. 357
El por qué de esta
depresión relativa es difícil de precisar. Quizá convenga considerar
si no fue la pérdida de hegemonía mundial de la economía británica
una inevitable vuelta a la normalidad tras los casi cien años de
anomalía producto de la revolución industrial. Los historiadores que
se han ocupado de las causas de la decadencia británica han insistido,
alternativamente, en factores como la disminución de las inversiones en
la industria, la pérdida de espíritu empresarial de las nuevas
generaciones de hombres de negocios o las deficiencias del sistema
educativo británico, pero ninguna de las explicaciones propuestas
resulta del todo convincente.
La
Victorian Web, en su sección Economics, dedica un breve
artículo de George P. Landow ("The Anti-technological bias of
Victorian education and Britain's economic decline") a considerar la influencia que sobre la pérdida
de dinamismo de la economía pudo tener una educación poco orientada
hacia las técnicas. Se accede a él desde la pantalla de la
izquierda. El icono adjunto enlaza con la sección de Economía de la
indicada web.
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K
La crisis golpeó sobre todo al sector agrario, que había podido
superar sin problemas la temida abolición de la legislación de
cereales en 1846 pero que un cuarto de siglo más tarde se vio afectado
por la llegada de granos ultramarinos, a unos precios muy competitivos.
Los efectos fueron muy adversos para las explotaciones productoras de
cereales, aunque otros cultivos no resultaron afectados. Otros dos
elementos contribuyen a matizar la importancia de la crisis: la mejora
de la productividad que se da durante estos años, debido a la
disminución de la población ocupada en el ámbito agrario, y el
abaratamiento de los precios de los alimentos que beneficia a los
consumidores. Los siguientes
tres cuadros y gráficos ilustran la nueva situación:
-
1 Evolución
del producto agrícola bruto, desglosado por sectores, entre 1867/71
- 1894/98: se produce un apreciable descenso entre ambas fechas,
pero su incidencia solamente afecta a una parte de la agricultura
(los cultivos de cereales, perjudicados por el descenso de la
producción y el descenso de los precios), mientras que otra parte
de la misma (frutas y hortalizas) y el sector ganadero mejoran
claramente, gracias a la mayor demanda del mercado urbano. Fuente:
T. W. Fletcher, "The
Great Depression of English Agriculture, 1873-96", en P. J.
Perry (ed.), British Agriculture 1875-1914, Londres, Methuen, 1973,
p. 54
-
2 Producción
e importación de trigo, 1880-1904. El descenso de la producción de
trigo, junto al aumento de su consumo debido al crecimiento de la
población, conduce a una creciente dependencia del grano
extranjero, que constituye hacia 1900 más de las 3/4 del total. Fuente: Sellman, Modern
British History 1815-1970, p. 6
-
3 Origen de
las importaciones de trigo, 1872-1903. A lo largo de estos treinta
años las cantidades importadas se triplican y América
(principalmente Estados Unidos) pasa a sustituir a Europa (en
especial a Rusia) como granero del Reino Unido. Nótese el
abaratamiento de los costes de trasporte: la cantidad total por este
concepto permanece estable, pese al aumento de las importaciones. Fuente:
S. Chapman, Merchant enterprise in Britain, Cambridge, C.U.P., p. 203
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L
El sector exterior (comercio, servicios e inversiones) fue un
ingrediente importante de la economía británica. Proporcionó salidas
a la producción industrial, contribuyó a equilibrar la balanza de
aportó su parte a la riqueza total del país. Los siguientes seis
cuadros y gráficos ofrecen datos sobre todo ello:
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1 Composición de las
exportaciones británicas. Permite ver la presencia determinante
del sector textil, incluso al final del siglo. Fuente: Crouzet,
The Victorian Economy, p. 350
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2 Composición de las
importaciones británicas. Es significativo el crecimiento de los
bienes manufacturados en el último tramo de la época victoriana,
una muestra de la creciente competitividad de los demás países
industrializados. El descenso, en términos relativos, de las
materias primas tiene bastante que ver con el menor peso de las
importaciones de algodón en rama para las fábricas textiles
(aunque sigue siendo importante). El mantenimiento de los
porcentajes en valor de los alimentos se explica por la cada vez
más fuerte dependencia de las importaciones de trigo. Fuente:
Crouzet, The Victorian Economy, p. 351
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3 Distribución geográfica del
comercio del Reino Unido: importaciones y exportaciones, 1825-1910.
Las áreas más desarrolladas van perdiendo importancia, sobre todo
como lugar de destino, frente a otros territorios, especialmente áreas
de expansión colonial. Fuente: S. Chapman, Merchant enterprise
in britain, Cambridge, C.U.P., 1992, pp. 6 y 8
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4 La balanza comercial británica
en 1910. Las flechas del gráfico indican los resultados de la
balanza comercial del Reino Unido con los distintos territorios (las
cifras indican el superávit de los países o áreas hacia las que
apuntan las flechas, en millones de libras). La India, auténtica "joya de la corona", es una
pieza clave como factor compensador del déficit que el Reino Unido
arrastra en su comercio con otros países, en su mayoría
industrializados. Fuente: Mathias, The
First Industrial Nation, p. 291
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5 Evolución de la balanza
comercial, la balanza de pagos y la exportación de capital entre
1816 y 1900. Se observa el creciente déficit por balanza comercial
y el efecto reequilibrador de los ingresos producidos por los servicios
(4) y las inversiones (5); estas últimas alcanzaban hacia el final
del siglo un volumen superior al de la renta nacional de la misma
época. Fuente: P. Mathias, The first industrial nation, Londres,
Methuen, 1983, p. 279
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6 Volumen de las exportaciones
británicas de capital, 1816-1914, en millones de libras. Las
inversiones si dirigen sobre todo al continente americano y a las
actividades ferroviarias. El crecimiento, intenso desde la
segunda mitad del siglo, se acompaña de fuertes oscilaciones. Fuente:
Cottrell, British Overseas Investment, p. 14
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M
Los gastos e ingresos del estado británico crecieron considerablemente
a lo largo de la época victoriana, en correspondencia con las mayores
atribuciones y exigencias de este estado, a pesar del liberalismo
imperante. Pero las sumas se mueven dentro de unos márgenes modestos,
inferiores al 10% de la renta nacional. Varios puntos destacan en las
trayectorias de las diversas partidas: el peso importante que
inicialmente supone la deuda pública, una herencia de las guerras
napoleónicas; el tardío pero significativo avance de los gastos
"diversos" (los dedicados a gastos de la administración
civil); la importancia de los impuestos indirectos (impuestos sobre el
consumo --"excise"-- y aduanas); y la aparición y desarrollo
del impuesto sobre la renta ("income tax"), creado en 1842. Fuente:
Fuente: D. E. Schremmer,
"Taxation and public finance: Britain, France, and Germany",
P. Mathias y S. Pollard (eds.), Cambridge Economic History of Europe,
vol. VIII, Cambridge, C.U.P., 1989, pp. 342 y 358
A brief history of the Income Tax, página oficial creada con
ocasión del bicentenario de la implantación de este impuesto, es un
resumen de sus dos siglos de historia.
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